
Si el Espanyol nos sonrojo la semana pasada con su partido en el Vicente Calderón, pocos esperábamos que hoy superaría su lamentable papel ante el Real Racing Club en Cornella-El Prat, pero lo supero y con creces. No arranco mal el partido con un Espanyol teniendo llegadas al área, sobretodo una clamorosa ocasión que fallaría José Callejón sólo ante Toño. Pero poco a poco el Racing fue cogiendo el control del partido y acercándose a la meta espanyolista con peligro, en un partido que se convirtió en un tostón con dos equipos bastante limitados técnicamente. Al filo del descanso Tchite falló una ocasión clarisima cuando sólo tenía que empujar la pelota al fondo de las mallas, fue el aviso de lo que sucedería después, en la segunda parte. A los dos minutos Henrique adelantaba al Racing rematando sólo una falta lateral, comenzaba el vía crucis perico. A los cinco minutos, nuevo error defensivo y Canales anotaba el segundo ante un Kameni que pudo hacer algo más en el gol del canterano santanderino, en ese momento la afición empezó a mostrar su disconformidad con el equipo, el Espanyol era un juguete en las manos del Racing. A los veinte minutos Iván Pillud hace un absurdo penalti a Óscar Serrano que transforma Tchite en el tercer gol del partido, el enfado de la grada ya era notorio. Pero a los cuatro minutos Serrano entra como un puñal en el área perica y cede a Canales para que haga el cuarto a placer, en esos momentos Cornella-El Prat comienza a vaciarse, y desde la Curva se entonan gritos de dimisión al Consejo de Administración, hasta aquí la historia de un partido dónde los nuestros han hecho el ridículo con mayúsculas. Debo reconocer que Mauricio Pochettino ha confeccionado una alineación cuanto menos rara, colocando a Forlín en el mediocentro (cuando en el banquillo estaba Javi Marquez) y colocando a Baena (cuando en el banquillo esta Joan Verdú), sin De la Peña, sin Verdú y sin Nakamura, quien contruye el fútbol del Espanyol?. Absolutamente nadie, Mauricio los inventos en pre-temporada.
Lo mejor: -
Lo peor: La alineación de Mauricio Roberto Pochettino, los inventos en el fútbol suelen salir mal. La demostración más clara, hoy.







