
Ayer conseguimos ampliar la racha de partidos sin perder, ya van seis, pero bien podríamos decir que el punto de ayer sabe a derrota, primero porque el equipo dispuso de ocasiones para finiquitar el partido y segundo porque el empate pucelano llegó a a treinta segundos del final del partido. Empezamos el partido muy bien, triangulando y con llegadas al área vallisoletana, pero no fuimos capaces de materializar ninguna de las ocasiones que se crearon, ni Callejón ni Iván Alonso estuvieron acertados cara a gol en este primer periodo, dónde el equipo llevó el peso del partido. Ya en la reanudación el Espanyol siguió insistiendo sobre la meta pucelana, hasta que en el minuto cinco llegó el gol espanyolista, magistral la asistencia de Fernando Marques a Luis Garcia que bate a Justo Villar. El equipo siguió llevando la manija del partido, pero cuando faltaba un cuarto de hora para finalizar el encuentro el Espanyol empezó a echarse atrás y cedió el dominio del partido al Real Valladolid que comenzaba a crear peligro sobre la meta de Kameni, y llegó el primer aviso serio, falta que bota Medujanin y el balón se estrella en el poste, por esos entonces la grada de Cornella-El Prat era un manojo de nervios y a treinta segundos del final de partido, Medujanin no perdono y ante la pasividad de la defensa perica empalmo un disparo al borde del área que se coló en la meta espanyolista, un jarro de agua fría sobre todo el estadio de Cornella-El Prat y todos para casa con cara de tontos. Si perdonas, lo acabas pagando, es un dicho....pero ayer comprobamos que a veces se cumple.
Lo mejor: Fernando Marques aporta, frescura, dinamismo y verticalidad, ayer estuvo fantástico con la asistencia de gol a Luis Garcia.
Lo peor: La falta de definición arriba y como el equipo se echo atrás en los últimos minutos de partido.